Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de noviembre de 2010

Prejuicios On

He visto el trailer de la nueva película de Snyder, Sucker Punch. Y he pasado por uno de los círculos emocionales clásicos de estas circunstancias. Primero sorpresa, pues el link lo vi en un blog cuya temática es un poco distinta del cine, ¡Oh, una peli de acción! (aunque al principio parece un remake de Las vírgenes suicidas) luego emoción al ver que toca los palos que tiene que tocar, fantasía, construcciones mentales, laberintos, misterio, katanas, un maestro... Finalmente, anticipación de la decepción: "Es Zack Snyder y ya en el trailer los diálogos parecen sobados, pastiche de estudio", "estilo videoclipero, estamos delante de la nueva Azumi". De epílogo esperanza escéptica: "Bueno, si bien las pelis de este tío pecan de superficiales, en Watchmen se esforzó tanto en la ambientación, casi fotográfica, que se perdió el fondo, como en 300Watchmen pero al cuadrado, en un momento dado son un espectáculo visual y entretenidas".

En fin, por lo menos el When the levee breaks "hace merecer" el trailer:

jueves, 3 de septiembre de 2009

Una rosa en un montón de estiércol

Aplicado al cine, comic o literatura o cualquier otro contexto análogo. Se refiere al hecho de que alguno de los contenidos de una obra mala sea sorprendentemente bueno. No sé si el siguiente fragmento se lo parecerá a alguien. Es de Star Wars, el llamado Episodio I. Se refiere a la música principalmente pero la escena tampoco está mal:

Obi-Wan Kenobi , Qui-Gon Jinn y el exótico Darth Maul en busca de un final

Pero como decía lo que hace la escena destacable es la música Duel of fates de John Williams, emocionante, y como casi todo lo de Williams con "ecos" a otras obras, suyas o de otros compositores:



El momento escena/banda sonora no llega al paroxismo de otras, mucho más cargadas de significado (sin estiércol), como Conan con el tema Riddle of Steel / Riders of Doom de Basil Poledouris en la escena de la batalla después de rezar a Crom. También memorable y parecida es la escena de la cabalgata entre los almendros de Excalibur de Boorman con el Carmina Burana de Carl Orff. Había separado un par de fotogramas de Conan y de Excalibur, pero luego me lo pensé mejor, hubieran desentonado con el tema del post.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

Opinión cualificada

Hoy, superando el vacío interior que me han dejado las vacaciones, como 10 veces más fuerte que el que me producen las compras compulsivas de comics, me ha venido a la cabeza la idea de la opinión cualificada. El contexto es normalmente internet, un foro o la sección de comentarios de un blog y el tema surge por ejemplo cuando criticamos una película. Resulta que nuestro interlocutor ha estudiado cine. Se exponen opiniones y ocurre que divergen "un poco". Bastante probable que si la cosa se lía un poco se saque a relucir el tema de los estudios del otro. Esta revelación intenta zanjar la cuestión saliéndose de la argumentación y tratando de apabullar. Mal. El cabrón dogmático se harta (o no es capaz de seguir) y rompe la baraja.

Como este tema concreto hay mil más, la mayoría de los cuales pueden ser tratados y argumentados sin ser un especialista o tener la experiencia directa. Con esto que digo no estoy democratizando el saber ni diciendo que todas las opiniones sean válidas, no nos engañemos, muy a menudo la gente opina sin saber, repite una copla como un loro o dice lo primero que se le pasa por la cabeza y en general habla o escribe mierda. No, el tema no es que toda opinión sea válida, sino que para nuestro caso esta no está monopolizada por el estudiante de cine de turno, o en general por el "especialista" de cada tópico.

Temas como el cine son por ejemplo las artes, la política, el llamado "problema vasco" en el que "como no eres de Euskadi no sabes lo que está pasando allí" (tienes que ser de allí para poder opinar), religión, etc...

Si queda alguna duda, no hay más que echarle un ojo al panorama cinematográfico y ver toda la mierda que nos inunda por cada película que merece la pena (la cosa tiene más gracia si se aplica al cine español, que los americanos por lo menos tienen la excusa de la presión de los estudios). Todas esas cacas estarán probablemente dirigidas por fenómenos con título de la escuela de cine. Ergo si ya los patanes que dirigen mal quedan descalificados del circuito de opinión, aquellos que ni siquiera han sido capaces de llegar a dirigir algo están bastante lejos de monopolizar nada.

¿Dejarías que te convenciensen de algo los genios que rodaron esta perla?

martes, 14 de julio de 2009

Lugares comunes, lugares peligrosos

Domesticando, pero no a todos...

Ayer me acordé del zorro de El Principito, la parte de: ¿Qué significa domesticar? muy bonita. Me acuerdo que leí ese libro con mi padre y ese verano aprendí a hablar francés. ¡Qué barbaridad! de cero a todo en un verano. Si hubiera seguido haciendo eso todos los veranos desde aquel ahora sabría más de 10 idiomas (por lo menos de los fáciles del tipo de italiano o portugués). Pero me extravío, recuerdo que ese libro estaba lleno de momentos estupendos y así me gusta recordarlos. El tema de la Rosa, "Lo esencial es invisible a los ojos", el astrónomo turco (ahora que soy consultor me viene mucho a la cabeza lo del traje) etc..

Años después (no muchos), hablamos de ese libro en la clase de filosofía, por aquel entonces muchos lo habíamos leído, El Principito se convirtió en un fenómeno compartido en el que una gran cantidad de gente (10 por lo menos) explorábamos nuestro gusto y sensibilidad sobre el libro. En aquel momento no fui consciente del todo de lo que aquello significaba. Para mi los buenos momentos literarios o artísticos personales han sido cada uno como un lugar secreto en el bosque.

Ahora pienso en aquel lugar secreto, compartido en aquel momento sólo con mi padre, y que luego pasó a ser de dominio público. Aquel rincón del bosque fue pisoteado, claro que entonces no me parecía eso. Ver tanta gente por allí era reafirmante y el sentimiento de especialidad todavía no estaba gastado.

El beso, de Klimt, belleza asequible para todas las sensibilidades

Seguí visitando ese tipo de lugares, conmovido. Visité a El lobo estepario y a El Beso de Klimt, La Piedad de Miguel Ángel, y a otros así. Con el tiempo he visto esos sitios atiborrados de gente, la mayor parte de la cual(misántropo diréis), no me ha gustado encontrármela ahí. Determinadas obras tienen un punto emotivo, muy emotivo y es incómodo encontrarte a esa gente ahí. Además, ¿qué se puede decir? a esta emotividad extrema no se puede acceder con palabras, o no se puede con facilidad.

Estos lugares han sido muy transitados, estos lugares están ahora llenos de gente peligrosa. En cualquier momento te puede salir una sonrisa bobalicona mientras compartes de manera banal algo cuyo sabor ya se te ha escapado.

lunes, 29 de junio de 2009

La sabiduría oculta

Como hippies setenteros

El otro día cacé la parte final de Dune en el Canal 8. Muy emotiva, una de las mejores adaptaciones de novelas, en cuanto a captar la esencia de la obra. Con todos esos fremen barbudos tan auténticos, no como los de las nuevas versiones, recién salidos del set de maquillaje.

El caso es que la película tiene algunos puntos que siempre me han dejado un resquicio de inquietud, a pesar de gustarme. El uso de la voz, por ejemplo, en la novela la voz funcionaba como una herramienta de control de voluntades. Una Bene Gesserit entrena esta habilidad para, en momentos críticos, hacer sugerencias irresistibles, o, como mínimo, desestabilizar a un oponente para conseguir una ventaja. En la película la voz se proyecta a través de un micro y se utiliza como arma de energía. Películas y libros son cosas distintas y dependen de un lenguaje distinto, mi yo purista se debatía entre lo espectacular y conseguido que queda el arma de sonido en la peli y la perversión del espíritu original. Al final me quedo con las dos. Viviendo tan contento en la ambigüedad, que según Neal Stephenson es una prueba de inteligencia...

Otra licencia es la toma de la especia que convierte a Paul en el Kwisatz Haderach. Los poderes adquiridos van más allá de la presciencia del libro. Con el despertar del durmiente las reverendas madres (Alia, Jessica, Mohiam) empiezan a sangrar, convirtiendo la toma del agua de vida en un fenómeno compartido, telepático. En esta misma línea, más tarde, Paul se comunica mentalmente con Alia para cantarle cuando tiene que poner a volar al gordo flotante con un poquito de Gom Jabbar. Luego, el gusano de arena se come al gordo pervertido, para regocijo de todos. Este momento no me gustó del todo. El nacimiento de un Kwisatz Haderach, el que puede estar en varios sitios a a la vez, puede ser percibido por otros prescientes, como los navegantes de la cofradía, por el impacto que este hecho tiene en sus propias visiones, por como cambia el futuro, pero no es telepatía.

Dios creó Arrakis para probar a los fieles

El tercer chirrido fue la lluvia final, autentificando al mesías como elegido de Dios. Este final sí que va completamente contra el libro, concretamente contra dos ideas: la ecología y la manipulación religiosa. La ecología porque la modificación del clima de Arrakis se lleva a cabo a lo largo de años y la lluvia no llega hasta más tarde. Una parte importante de la trama gira en torno a los pequeños cambios en el planeta para convertir el desierto en un vergel. Acerca del punto religioso, la idea fundamental del libro es la manipulación de las creencias religiosas de individuos y masas, la introducción de un elemento sobrenatural sin justificación, pues...

jueves, 29 de enero de 2009

Impresiones Enero, semana V

El lunes, en otro ataque de insomnio empecé con Proust, Du côté de chez Swann, tras paladear la primera página todos mis recelos desaparecieron. Palabras e ideas caían en una nevada suave, evocaciones bellísimas, a pesar de hablar de la pura coteidaneidad ¿Cómo puede uno quedar tan atrapado en la descripción de una habitación? Gratamente sorprendido tras superar el miedo al síndrome del ladrillo. Sólo por este libro merece la pena haber aprendido francés (bueno, y para presumir por internet). Un día de estos me arrancaré con alguna cita en la lengua de Marcel.


El insomnio del lunes venía provocado desde el domingo en el que, inconsciente de mi, decidí terminar de ver 28 días después y seguir con 28 semanas, después. Tanto zombi, perdón, infectado terminó por alterar mi ánimo y me hizo falta al menos una hora de lectura para curarme. También me dió para escribir alguna que otra cosa, pero eso es otra historia.


Una visión trivial en la carretera, cuando volvía en bus del trabajo, me llevó a una cadena asociaciones. El texto colgaba en un puente peatonal y decía "Diego TKM, empecemos de cero" . Esa conmovedora y primitiva nota me hizo pensar en los orígenes del arte y de la escritura. Pensando en si, en los albores de la inteligencia, a algún simio antropomorfo antepasado nuestro se le ocurrió dibujar algo para conseguir los favores de alguna hembra mona (literalmente). Todo lleva a pensar que no, que todo fue como en 2001 nos cuentan. Que lo primero que pensó el mono tras ver el monolito fue en cargarse otro mono con un utensilio. Los frescos y murales que se encontraron fueron muy posteriores, cuando los nuevos homínidos, una vez duchados y adecentados no diferirían demasiado del aspecto del homo actual. Y aquellas manifestaciones pictóricas trataban sobre caza y temas afines, nada de sexo y por supuesto, amor, ni de lejos.

Respecto a la escritura, recordé que los primeros testimonios eran apuntes de contabilidad y anotaciones de inventario. Me imagino al bueno de Michael Ventris descifrando el Lineal B, y leyendo el equivalente micénico de la lista de la compra de la época. Nada romántico tampoco por aquí, y no vale pensar que en el fondo todo gira en torno al sexo y que de alguna manera retorcida esas tablillas eran en lo que pasaban su tiempo los escribas entre polvo y polvo.








Curioseando sobre el tema encontré este cronograma de la escritura en la Wikipedia.