Clarke's third law
viernes, 9 de marzo de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
Maravillamiento ingenuo
Recuerdo un momento proustiano de mi niñez, en los reyes de no sé qué año, en esa época en la que todavía recordaba cada uno de los años anteriores de mi vida y a toda la gente que había conocido hasta ese momento, el tiempo pasaba más despacio, cada año era distinto, en fin, en aquellos reyes me llegó un ejemplar de El hobbit. Era la edición de tapa dura de Minotauro, tenía un mapa pegado, no que en mi vida haya entendido los malditos mapas pegados a los libros, pero de alguna manera el añadido le daba valor adicional.Luego tenía ese principio evocador, mi padre me había comentado que en no sé qué lista anglosajona de esas en las que se miran su anglosajón ombligo, lo habían etiquetado como uno de los mejores principios de libros de la literatura, ya sabéis:
En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.
Entonces ya estaba encima mediatizado, prejuiciado positivamente. También me ha pasado en otras ocasiones, pisando Florencia por pimera vez tuve un pre síndrome de Stendhal en los Uffici viendo Los Esclavos. También influenciado por mi madre en este caso: "parece que están saliendo de la roca". A mi favor decir que en esa época no conocía el término "síndrome de Stendhal".
Hace poco leí que se desclasificaron papeles de las deliveraciones de los Nobel, y lo más jugoso era, a lo mejor, el descarte de Tolkien como premio Nobel, en el que banalizaban un poco su obra. Es cierto que no es Hemingway y que probablemente no merecía el premio, aunque sí que es mejor autor que otros que recibieron el premio otros años, no que esto quiera decir nada tampoco. En cualquier caso El hobbit, sin ser (ni falta que le hace) En busca del tiempo perdido es una novela increíble para alguien que le cae a esa edad, y la verdad que después de los años la relectura ha sido muy agradable.
Empiezas a leerlo y te introduce magos, hobbits (hasta que lo empecé no sabía que coño era un hobbit), de enanos (mi última referencia era Blancanieves), trolls, elfos de los guapos...todo esto en un universo coherente, no de esos en los que todos estos elementos están añadidos unos detrás de otros y sin armonía (como los dioses nórdicos en el universo Marvel, metidos con calzador). Luego te enteras de todo el universo tolkieniano, de El Silmarillion y demás.
| Brienne, te imaginaba más fea |
| Patrick, con un poco de deporte a lo mejor habrías conocido más chicas |
Ya que sigo con esto, no puedo menos que nombrar mi otra lectura de fantasía actual, El nombre del viento y su continuación, El temor del hombre sabio de Patrick Rothfuss, a pesar del irritante comienzo(los tres silencios) el primer libro se deja leer aunque ya se atisba una tendencia a la repetición de temas y situaciones, en el segundo esa tendencia se arraiga y nos pasamos todo el libro (de nuevo)buscando Denna a la
No sé, admito que quizás soy demasiado exigente para una novela de género, pero por alguna razón no he podido dejar de notar todas estas cosas. Sólo espero que la próxima de George sea más concreta(el 5º libro enmienda un poco) y que la siguiente de PR varíe un poco los temas y situaciones.
jueves, 26 de enero de 2012
My little you
martes, 10 de enero de 2012
Mejor no delegar
Mirando esta noticia me acordé de la cita de Clemenceau:
La guerra es un asunto demasiado importante para dejárselo a los militares
La guerra es un asunto demasiado importante para dejárselo a los militares
viernes, 2 de diciembre de 2011
Ideas nocturnas
"Pero ahora, a propósito de los sueños, conviene que le cuente una anécdota. Había una vez un guionista a quien se le ocurrían siempre las mejores ideas en plena noche y, cuando se despertaba por la mañaana, no conseguía recordarlas; finalmente, se dijo: «Voy a colocar una hoja de papel y un lápiz al lado de la cama, y cuando se me ocurra una idea, la podré escribir.» El individuo se acuesta y, naturalmente, a mitad de la noche, se despierta con una idea formidable; la escribe rápidamente y se vuelve a dormir tan contento. A la mañana siguiente se despierta, y al principio se olvida que ha copiado la idea. Está afeitándose y se dice: «Ah, bueno! Se me ha ocurrido una idea formidable esta noche, pero ahora se me ha olvidado. ¡Ah, es terrible...! Pero si no recuerdo mal, la he escrito en un papel.» Se dirige rápidamente a su dormitorio, coge el papel y lee: «Un chico se enamora de una chica.»"
Alfred Hitchcock a François Truffaut en El cine según Hitchcock
Alfred Hitchcock a François Truffaut en El cine según Hitchcock
jueves, 28 de julio de 2011
Positive self-deception
¿Sabes? en 1988, dos psicólogos publicaron un artículo argumentando que el "autoengaño positivo" es una parte normal y ventajosa de la vida de la mayoría de la gente. Resulta, que la gente se miente a sí misma acerca de tres cosas. Se ven a sí mismos de maneras inverosímilmente positivas. Piensan que tienen mucho más control sobre sus vidas del que realmente tienen, y creen que el futuro será mejor de lo que su realidad actual puede, quizás, justificar.
Alice Morgan en Luther
Alice Morgan en Luther
jueves, 19 de mayo de 2011
No engineers in hell
Me he acordado de la leyenda del infierno chino con palillos (todavía no recuerdo en qué película lo vi), si se me pregunta quizás un poco powerpointera y de auto ayuda, en sentido peyorativo, claro. Como un flash me ha venido, quizás juntándola con el chiste, que en ese infierno no hay ingenieros.
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